sábado, 14 de agosto de 2010

Si no hay pre, avanzo por mi cuenta

(Parte de mi bitácora de investigación)

Quisiera investigar acerca de los miedos humanos. Hace cierto tiempo caí en cuenta de que mi vida era regida por mis miedos, me había convertido en un títere de ellos y mis decisiones nunca prevalecían por ellos, por otra parte lo que más me incentivó a ahondar en éste tema fue mi enfermedad, mejor dicho, es mi enfermedad, la fobia social. La fobia social es un transtorno de ansiedad caracterizada por el miedo exagerado a los juicios negativos de otras personas, pudiendo llegar a enclaustrar a la persona que la padece en casa durante mucho tiempo. Se manifiesta no sólo a travez de pensamientos autodestructivos, sino en diversa sintomatología fisiológica que ayuda a reforzar esos pensamientos.

Hubo un tiempo en el que por éste problema dejé de estudiar, deje de salir a la calle, y me mantuve dentro de casa durante aproximadamente tres meses. Tres meses sin querer salir a la calle. Ahora lo he superado de manera considerable, aunque dejé mis estudios en la pre de Bellas Artes. Aún no puedo sociabilizar con la gente de manera exitosa, aún persisten los miedos a las miradas y a los juicios en las calles, pero puedo salir. He aprendido a soportar un tanto las burlas.

Quisiera que mi obra reflejase todo el temor y pavor que siente un fóbico, y transmitir todo ese miedo a la gente que contemple mi obra. Pero no quiero que se limite sólo a las sensaciones de miedo que puede sentir un fóbico, en general quisiera llegar a dominar los colores hasta llegar al punto exacto en el cual pueda realmente plasmar la sensación de miedo, angustia, terror en mis cuadros.

Hasta el momento no he indagado demasiado que digamos en el tema del miedo. Si quiero concentrarme en el miedo que reflejaré exclusivamente en mis cuadros, entonces mi tema para la carpeta de investigación será “El miedo en el ser humano”; tomando en cuenta de que el miedo es una reacción orgánica, y por lo tanto también se da en los animales, mi tema sólo se centrará en los miedos del ser humano.

Considero importante tener diversas referencias del miedo en lo cultural, ya que es principalmente la sociedad y la cultura los mayores impulsadores del miedo en la gente.
También referencias históricas de cómo ha ido evolucionando el miedo. Hace un tiempo vi un documental en The History Channel sobre Medusa, un ser mitológico muy conocido de la antigua Grecia. En el documental explicaban cómo la imagen de Medusa para infundir terror era de suma importancia, tanto que para apartar a los ladrones se usaban imágenes en las manijas de los pórticos, para asustar a los niños desobedientes, o incluso se usaba en los escudos de guerra un grabado de su cabeza.

En la actualidad sabemos sin lugar a duda que se trata de un ser ficticio, pero en su respectiva época la imagen era de suma importancia. Así de relevante son éste tipo de sucesos históricos en mi investigación, por ello pienso también indagar bastante.

Mientras investigaba encontre varios referentes del miedo en el arte en la corriente del Expresionismo. Uno de mis favoritos es Edvard Munch, del cual hice un intento de reproduccion de su famosa obra "El grito"



Mientras practicaba tambien hice una pintura a partir de una de las fotografias que tengo de Xó.


Serie "El mundo" Parte I

El mundo I
(Aún sin terminar)






Adios Pre- Ensabap

(Escrito hace un par de semanas)

Hay cosas que…ya no están a mi alcance, se me escapan de las manos ya no puedo…ésta es una de ellas. Fui a Bellas Artes, cómo todos los días y simplemente…no soporté más la presión, no soporté más los síntomas…ya no podía controlarlo…era insoportable. Lo único que atiné desesperadamente a hacer fue irme de allí, ni siquiera recogí mi carnet e irse de allí sin avisar es una falta gravísima. Igual…no quería volver nunca más…o por un buen tiempo. Fingí que salía a comprar algunos materiales, el señor de la puerta me interrogó sólo fingí y le dije que llevaba mi mochila porque era muy desconfiado yo. Me dijo que no me demore, a la mierda, no me importó sólo quise salir de allí. Ya no sé…que haré con mi vida, no sé que será de mi. Me da…pena, siento lástima por decepcionar a todos, a mi madre, mi familia, mi novia…talvez nada fue hecho para mí. Siento a veces que no pertenezco aquí, quisiera no existir más y que todo se vaya al olvido, que Juan Manuel simplemente no haya existido nunca, ja…vivir así es cómo nunca haber existido.

No tengo control sobre mi mismo, mi vida es controlada por mis miedos. Todo gira en torno a mis miedos, mis miedos me controlan y difícilmente puedo luchar contra ellos, desde el más ridículo al más terrorífico.

Se me fue Bellas Artes, y con ella una posible amistad. En el poco tiempo que estuve conocí a una chica, sólo llegué a saber su nombre, era Sharon, una chica trigueña, baja, y de cabellos no muy largos, talvez eran un poco más largos que los míos y despeinados. Otra persona que se volvió especial para mi, por el hecho de conocer tan poca gente. Siempre se me acercaba a buscarme conversación, a pesar de que por razones de mi enfermedad casi nunca yo iba a buscarle conversación a nadie. Sólo una vez me atreví a buscarle la conversa y me fue…¿Mal? Me acerqué a su caballete, estuvimos hablando un tanto y no me pude despegar de la conversa, no sabía cortarla…sólo me mantuve parado allí a su lado, me sentía terrible y avergonzado. No sabía cómo decir “Muy bien, seguiré con mi trabajo”. Son pequeños detalles que me…fastidian mucho. Luego de un tiempo de conocerla le conté sobre mi problema, simplemente le dije que sufría de “ansiedad” cómo a todos los que le conté lo que sufría. Recuerdo…uno de nuestros primeros roces. Estábamos escribiendo en una hoja nuestra lista de debilidades y fortalezas, yo había escrito mucho acerca de mis “problemas sociales”, y lo escribía bastante solapa, no quería que nadie viera lo que estaba escribiendo; cuando ella se acercó por detrás y me dijo si le podía dar alguna idea de lo que podía escribir ella, ja, la situación fue graciosa, yo tapé con una mano lo que había escrito acerca de la fobia, y luego la quite poco a poco para no parecer “cagón”, de pronto ella leyó lo que había escrito en voz alta, no tan alta, pero lo suficiente para que ambos lo escuchásemos. Y luego comprendió, y ese gesto fue el que me agradó, me dijo: “No te preocupes…”
Aquello nos "acercó" más. Luego seguimos hablando (de webadas por cierto, pero nos sentíamos tan bien que aquello no importaba) y terminó la clase. Y así otros días yo la buscaba y ella también, aunque ella más que yo, por razones que ya mencioné…me sentia bien cuando me buscaba, incluso para ir a comer en la cafetería o por cosas sin importancia, pero yo veía aquellos gestos cómo importantes para mí.

Algunas veces yo intentaba buscarle algo el habla, para no parecer sobrado y siempre me respondía de muy buena gana. El último roce que tuve con ella fue el miércoles pasado, ella llegó tarde igual que yo, una chica lesbiana del salón y un chico gay con los que yo estaba conversando. Ella llegó por detrás y me saludó y a ellos también, charlamos un poco, le dijimos a ella que no nos dejaban entrar al lonsa, jaja… y ella dijo: “Osea, que he venido por las huevas”. Luego de aquello dijo algo o me lo dijo de cierta forma que fue graciosa, cómo ella tenía hambre y quería comprarse un pan con pollo, me dijo en frente de todos: “Bueno voy a comprar, pero acompáñame tu (yo)” y yo : “¡Ah!, bacán, vamos.” Jaja, cómo lo que dijo ella y mi respuesta, y nuestra salida fue de manera tan rápida, casi desesperada, realmente dio mucha risa la situación. Cuando nos alejábamos de esos dos chicos, escuchamos risas atrás, pero me llegaba, estaba con ella y estaba contento. Luego que compramos, nos regresamos por un pasillo que daba a un salón vacío, ambos nos metimos allí, fue…una cálida conversación, en un momento le mencioné: “¿Alguna vez…te has sentido tan tan…deprimida, hecha mierda, que has dudado de tu vocación, e incluso en los talleres ni tenías ganas de dibujar ni pintar. ¿Alguna vez tanto que querías dejar todo…?” Y ella me dijo algo cómo esto: “Sí…algunas veces, realmente he querido tirar la toalla. Pero…aquí estoy y sigo, no me he dejado”, lo dijo en un modo muy pensativo y profundo, y me dio cierta…envidia, pero a la vez alegría de que ella pudiera seguir superándose, y sana envidia…de no poder tener la fuerza que ella, yo sólo le respondí “Sí…exactamente así es cómo me sentí hace algunos días”, luego de un rato, la profesora nos dejó entrar al salón, yo entré con ella, luego los otros dos chicos. Cómo yo tenía su maletín en donde guardaba sus trabajos, ella me había dicho que por favor se lo cuide, al final de la clase se lo devolví, pues se había sentado alejada de mí ya que no había asientos. Sólo le dije “Hey, disculpa. Este es tuyo ¿No?”, jaja, y ella sonriente sólo dijo “Sí...gracias. Oye…¿Te quedas?” Le dije que no estaba seguro porque no sabía que había practica de creatividad ese día (No había asistido a clases) Luego de aquello estuve con algunos “amigos”, me alejé de ella, aunque ella trataba de buscarme la conversa de nuevo. Hasta que decidí irme y esa fue la última vez que la vi. Ojalá hubiese podido conocer mas a esa chica, Sharon, ja, pocas personas son las que me buscan por lo apático que soy.

Siempre me jode el hecho de perder amistades…siempre los alejo con mi carácter de mierda…no lo sé. Sé que no me debo sentir así, pero siento que perdí otra amiga…en fin…

Todos esos momentos los perdí, y no se volverán a repetir. Posiblemente no vuelva a ver a nadie de allí. Sólo quisiera…simplemente recuperarme. A veces cuando recuerdo estas cosas…me da algo de esperanza…no sé. Quisiera saber qué…será de mí.

lunes, 9 de agosto de 2010

Alguna vez, Xóchitl...

Alguna vez, Ella...

Memorias...
No todas se plasman con pluma y tinta,
no todas con teclas, ni todas con palabras...



































No todas se eliminan con borradores y limpiatipos,
no todas con liquidos correctores,
no todas con un simple "Delete"...

Algunas no pueden ser borradas...algunas, jamás podrán ser olvidadas...

domingo, 1 de agosto de 2010

Letras...


(Prometo subirla en mejor calidad)

Aquellas son como piezas, piezas de un rompecabezas. Dispuestas y entregadas a formar algo que ellas desconocen. Así, esperando ser cuidadosamente acopladas para poder sentir...lo que se siente decir algo. Dispersas, cómo las estrellas en un cielo transparente, diferentes cómo los colores, confusas cómo la alegría y por sí solas, no parecen ser dueñas de la cordura. Las palabras que forman, se tornan en mareas prestas a apaciguar y así las oraciones, que con ellas se afloran.

Disfrutaba el ahorcarlas y era cuestión de segundos, el no resistir acariciarlas. Bulliciosas, me atormentaban en mi sufrimiento, a murmullos ensalzaban mi gozo. Vivas las quería dentro de mi y así las disfrutaba, pero me inquietaban al suicidarse y trasmutar su existencia en lo que ellas representaban. En mis sueños se me aparecen, me apaciguan y me atormentan, las de Ella…las ajenas… Fieles confidentes son, doradas cajas llenas de recuerdos, desnudas memorias de piel color atardecer, que disfrutaban ser observadas, dialogan con libre albedrío al inusual espectador que se asoma.

Y entre aquellos, siendo yo no juez de mi destino,…alguna vez, la encontré a Ella…entre concurridos sollozos solitarios, entre días que guardaban recuerdos, entre momentos que no nos pertenecían, entre semblantes a cuyas miradas no era sometido, entre ecos que se perdían, entre lágrimas que no se evaporaban, entre sueños…que no encontraban lugar…así, con letras la supe encontrar, y así junto a Ella, las suyas.

Pero, oh, cansadas letras las mías…noctámbulas las quiero ver nacer de mí, vespertinas aún las tolero ver hablar, pues cuando flojas golpean las puertas de mi diurno pensamiento, ya nada me saben decir. Cómo saben marchitar mis ilusiones, cuando antes las alimentaban en mí, a mi corazón sin piedad corroen, cómo el tiempo al más sutil de mi sentir. Letras que pretenden contemplar, y con ellas descifrar el enigma de sus mirada; palabras que pretenden acariciar, y así descubrir el aroma de su palpar; oraciones que pretenden abrazar, y así oír el armonioso concierto de su vida; frases que intentan besar…y así deleitosamente observar cómo se mueren todas las palabras,…a Ella, pero no sólo a sus ojos, no sólo a su piel, no sólo a sus mejillas, ni a su torso, ni a sus labios,…sino a su alma.

Pero…tan desvalidas se dejan apreciar, tan inertes al quererse exteriorizar, tan necesitadas de las suyas convencidas están.
La necesito a Ella…así cómo la más lúgubre de las noches necesita la esperanza de un dorado iluminar, así como el más infernal de los inviernos, a las cálidas ansias de verse morir, así cómo el más atroz de los crímenes a la más severa de las justicias, así cómo la más profunda de las tristezas, a la más risueña de las esperanzas…así a Ella, yo…

A las letras...¡Tantos las han vuelto en fuentes de sabiduría!; ¡Tantos! en inquebrantables leyes; otros muchos en grandes maestros… tantos otros en memorias, y otros han sabido hacerlas majestuosas y sagradas, y yo que las tengo a mi alcance, intento escribir cómo no sé escribir, pues no las encuentro suficientemente bellas, para decirle cuánto la amo….

Exactamente cómo aquellos dos grandes faroles, que adornan el incompleto lienzo celestial y que jamás cruzan miradas, o igual a la inmensidad que adorna los horizontes de nuestros muelles,… así son nuestras letras, pues son lo único que por ahora a nuestros sentidos saben alcanzar.

Ojalá algún día le deje de decir adiós, con la ilusión de nuevamente a sus tan únicas letras leer. A aquel escenario asesinar quisiera con ansias…sólo para ver nacer a una esperanza…
...La esperanza que de Ella pueda despedirme, para el día siguiente en sus pupilas, poder reflejarme…

viernes, 30 de julio de 2010

Hay una jirafa verde…




…Y sobre el tejado tocando el arpa está, melancólica por una parte, jovial por otra, su sentir se asemeja al cielo que decora sus días. Sin poder resistirse...deja que ojos ajenos acaricien violentamente su piel, deja que aquellos rasguen su alma. Sus melodías...hablan por ella, en un mundo donde nadie parece saber escucharla…

Ésta pintura somos tu y yo, y todo lo que en ella hay, en ambos vive. Un mundo imposible para muchos, sólo realizable para nuestros corazones, sólo, para nosotros dos.
Todo lo que alguna vez fuimos, todo lo que pasamos, todo lo que somos, hasta ahora; nuestras risas, nuestras penas, nuestras horas, nuestras peleas, nuestros miedos, nuestros sueños, nuestras memorias…todo vivo aquí está, y vivo por siempre, en el lienzo se quedará.

Intenté plasmar, cómo mejor sé hacer: no con letras, sino con colores, aquí, toda nuestra historia, toda, desde aquel lejano nueve de Octubre, memorable día aquel, en que por primera vez saboreé, al dulce de tus acarameladas letras.

¡Expresividad!…bendición de algunos, maldición de otros al no poseerla. Aunque sé…que ni la más majestuosa de las composiciones, ni el más hermoso de los sonetos, ni la más grandiosa pintura…bastarían para expresar, todo lo que por ti siento, cada pincelazo, cada color…gustosos se dejan caer al infinito de tu contemplar, intentando cómo poesía, poder a tus distantes pupilas alcanzar. Cada colorido “verso” te intenta hablar… susurran estruendosamente a tu alma ¿Les oyes? Por favor, dime que sí… pues intentan hacerte recordar, lo mucho que a ti te quiero…

Y si alguna vez…no me terminas de comprender, ignora el eco que deja mi muda voz en tu figurar…Hazla callar. Deja que los colores hablen por mí… así cómo dejas tú, a tus sordas melodías hacerlo por ti…que sirven de voz, cuando hay…cuando hay una jirafa verde sobre el tejado tocando el arpa…

miércoles, 7 de julio de 2010

Mañanas grises...

...Mis letras son pesadas...cansadas...

Me gustan las mañanas grises…tan melancólicas, frías y nubladas. Nubosidad terrenal que ciega la vista y el alma. Cielo muerto e incoloro que intensifica las penas, y rememora tiempos desagradables, muy característico de la matutina limeña. Sensaciones de júbilo y aflicción se combinan en una agridulce enmarañada de sensaciones que inundan el espíritu y que te hace compañía a lo largo del día. Los verdes parques gritan silenciosamente sus memorias, hacen eco en el inconsciente colectivo, describiendo la minúscula esperanza de la futura calidez primaveral, más todos las ignoran, tan arraigados a su mundana realidad están, que se dejan doblegar por ficticios números y plásticas letras impresas.

Tantas personas pululando van por las calles, yo soy una de ellas; aunque contra la corriente nado, inconcebible es siquiera pensar en quebrantar su tempestiva voluntad.
En fantasmagóricas figuras se torna mi exhalar, que intento contener cómo protegiendo mi ya de por sí, frío corazón.

Me encantan porque, más que nada, a pesar de que la soledad sea mi única confidente, y que el gris inunde mi habitación, las memorias que tengo con Ella toman la forma de mi alegría y me imagino cómo sus letras hacen minúsculo todo suplicio humano, y lo afortunado que serían todos si pudieran tener siquiera un poco del deleite que siento cuando recuerdo...que Ella existe.

Apañar destructivos pensamientos logra su presencia, y nunca importará cuán hórrido pudo haber sido mi día, sólo el anhelo y ansias de su calidez alivian cualquier pesar, pesares que se evaporan cuando sé que al menos existo para aquella persona en el mundo, y no pediría más…no ,más que perderme en los finos trazos que dibujan sus cabellos en el aire, sombría sedosidad que desearía palpar...éxtasis imaginativa que alcanza mi ya cansado figurar,...sólo para descubrir nuevamente que no encontraré mejor lecho de muerte y vida que el que su cálido vientre me puede brindar, diáfana ventana a las entrañas de su alma...quisiera encontrar cobijo allí, inundarme en aquellas y nunca más salir al exterior, necesito su calidez, sólo necesito la suya...aquí todo es frío y mundano, bríndame tu alivio… la calma…calma para este trastornado…que sólo allí podría encontrar...

Deja que el gris de las mañanas inunde…tus ojos, no contrarrestes el mal que a ellos afligen ¡No! No quiero que vívidamente contemples cómo me mato una y otra vez con pensamientos y palabras, que cómo dagas caen punzantes hacia mi pecho, desgarrándome placenteramente el alma y el corazón...palabras que me arrancan los cabellos, rasgan mi piel, triturándome la razón van...y yo las dejo, pues el deseo de privar del alma a mi cuerpo desborda los tentativos límites míos , sí... privarla de ella y dejarla en el olvido, y sólo ser...esencia.





Pero a aquellas...mañanas también las odio y las aborrezco con toda el alma… porque me recuerdan lo poco que puedo llegar a ser, la poca mierda que a veces creo que puedo llegar a valer y el vacío que aunque quisiera no puedo llenar, y aquel no me pertenece… Carcomiéndome el alma va aquel dolor que a ella también aflige, y lo transformo en mío, porque alivio no le puedo dar, no cómo ella me lo sabe dar… ¿Para qué entonces yo…? Talvez toda una vida podría pasármela intentando, en vano.

¡Que ya no me inunde el sueño!, ¿Qué no sé ver que sólo es un irreal escape?, no será más real…no más que esto. Y sabiendo lo que ahora sé no sólo serán grises las mañanas, también los días que vengan, y me inundaré en su monocromática existencia sólo para recordar de nuevo una vez más, lo insensato que puedo ser. Pues eso fui, al no saber ver el sufrimiento en el que tu alma se sumía. No lo vi…al creer que daba suficiente, ahora sé que posiblemente nada de mí, sea suficiente.

Sufres mucho…lo plasmas así en la inexistente hoja, amargas lágrimas, pero secas ya se dejan exhibir en los apagados píxeles, y aquello…me llena de pesar, pesar de no poder hacer nada, de no poder ser o tener lo que en ella encontrabas. Sólo hubiese querido que aunque amarga era la verdad que se dejaba exponer, haberlo percibido antes…o haberla palpado húmeda desde tus letras ¿Qué…es lo que quieres hacer? ¿Qué quieres? ¿A quién…? Algo debes de querer decir...algo, aquel grito interno que todos tenemos...

¿Qué debería hacer...? Quisiera tu felicidad… aunque ésta conmigo talvez...no la puedas encontrar, encontrarla contigo aunque sea en otro lugar. Me sigo aferrando… talvez entonces sólo mi egoísmo será el único reflejo de aquello a lo que alguna vez aferrarme quise…así cómo el moribundo se aferra al único pedazo de vida que le queda por vivir y sabe que luego de aquello nada más importará, pues nada le podrá importar ya. A veces siento que soy una carga, de aquellas que al llevarlas encima te dificultan el tomar aliento...y que toda las malas experiencias junto con mi ser se arremeten precipitadamente a causarte más pesar, no quisiera ser una carga con la que tengas que lidiar, no…para ti, si fuera yo eso, me aborrecería aún más por sólo tornarme incomodidad cuando en tu mente me figuras. Si lo llego a ser, házmelo saber…

Talvez las rimas...traigan más verdades de las que yo quisiera ser consciente, pero aunque con amargura las digiera, luego me dejan ver las cosas de una manera tan límpida y tan clara… que me iluminan con la más sombría y oscura de las certezas.
Siento tanto...que muerta ya te sientas, aún estando viva en mí… ¿Aún importa lo que viva en mí? ¿O simplemente das por muerto todo a lo que no aparento saber dar vida?... No lo sé, pero sé…que en ella, aún vida también eres. Estoy seguro, jamás dejarías de serlo, cuando alguien ilumina con vida…sabes que nunca se irá aunque ausente. A veces desearía tuvieras su presencia, para que con ella pudieras llenar tu alma… ¿Debería seguir alimentando entonces la esperanza de algún día poder siquiera asomarme a la lejana e hipotética realidad de llenarte? Si en ti aquella verdad a encontrado confortable cobijo, debes ser tú quién deba tener piedad de mí…con tu sinceridad.

Mi alma grita sollozante en silencio, aquejándose mediante el pobre expresar, y éste corazón de hielo se anda derritiendo. Derretido corazón… ¿Por qué no te quedaste tan compacto como ayer? ¡Gélido! Insensible desearía ser…si insensibilidad logré hacia los pensamientos de otros… ¿Por qué no, con los míos?

Incompletas frases, que nada dicen, sólo de mi ser logran concebirse y se asemejan a mi entrecortado hablar, que balbuceando intentan ingresar en ti y causar algo…sin importar qué, mero intento de intentar hacer vibrar tus oídos con mi pobre y nasal hablar, voces que se pierden en el viento y letras que se perderán en el olvido. Ninguna obra de arte podría perdurar, sólo están vivas mientras su creador vivo se sienta con ellas… Al final nuevamente soy consciente de que nada digo y posiblemente sólo un aquejado de mierda siga siendo…y seguiré , ya nada ni nadie quisiera yo conmigo, porque la consciencia se place aturdiéndome con sus estruendosos alaridos, haciéndome recordar que nada ni nadie querrían tampoco conmigo estar, al igual cómo me recuerda lo que caminando por éste precario sendero ,al que algunos llaman vida, he aprendido yo, que no debo buscar más, ni aspirar a más, sólo el aferrarme al desagradable abrazo, insoslayable aquel...que únicamente me sabe brindar éste padecimiento que siento yo, que únicamente es realidad para mí, por mi culpa. ¿Qué mierda soy entonces? Nada valgo yo, ni nada de mí tampoco, no con aquel padecimiento que sabe hundirme y me hace hundir a otros…sólo en mi puta ingenuidad, así lo creí.

Sólo quisiera…encuentres aquello que aquel vacío pueda llenar, realmente lo quisiera así, aun si deba aceptar con dolor, que en el gris de mis mañanas, talvez nunca lo puedas hallar…