...Mis letras son pesadas...cansadas...
Me gustan las mañanas grises…tan melancólicas, frías y nubladas. Nubosidad terrenal que ciega la vista y el alma. Cielo muerto e incoloro que intensifica las penas, y rememora tiempos desagradables, muy característico de la matutina limeña. Sensaciones de júbilo y aflicción se combinan en una agridulce enmarañada de sensaciones que inundan el espíritu y que te hace compañía a lo largo del día. Los verdes parques gritan silenciosamente sus memorias, hacen eco en el inconsciente colectivo, describiendo la minúscula esperanza de la futura calidez primaveral, más todos las ignoran, tan arraigados a su mundana realidad están, que se dejan doblegar por ficticios números y plásticas letras impresas.
Tantas personas pululando van por las calles, yo soy una de ellas; aunque contra la corriente nado, inconcebible es siquiera pensar en quebrantar su tempestiva voluntad.
En fantasmagóricas figuras se torna mi exhalar, que intento contener cómo protegiendo mi ya de por sí, frío corazón.
Me encantan porque, más que nada, a pesar de que la soledad sea mi única confidente, y que el gris inunde mi habitación, las memorias que tengo con Ella toman la forma de mi alegría y me imagino cómo sus letras hacen minúsculo todo suplicio humano, y lo afortunado que serían todos si pudieran tener siquiera un poco del deleite que siento cuando recuerdo...que Ella existe.
Apañar destructivos pensamientos logra su presencia, y nunca importará cuán hórrido pudo haber sido mi día, sólo el anhelo y ansias de su calidez alivian cualquier pesar, pesares que se evaporan cuando sé que al menos existo para aquella persona en el mundo, y no pediría más…no ,más que perderme en los finos trazos que dibujan sus cabellos en el aire, sombría sedosidad que desearía palpar...éxtasis imaginativa que alcanza mi ya cansado figurar,...sólo para descubrir nuevamente que no encontraré mejor lecho de muerte y vida que el que su cálido vientre me puede brindar, diáfana ventana a las entrañas de su alma...quisiera encontrar cobijo allí, inundarme en aquellas y nunca más salir al exterior, necesito su calidez, sólo necesito la suya...aquí todo es frío y mundano, bríndame tu alivio… la calma…calma para este trastornado…que sólo allí podría encontrar...
Deja que el gris de las mañanas inunde…tus ojos, no contrarrestes el mal que a ellos afligen ¡No! No quiero que vívidamente contemples cómo me mato una y otra vez con pensamientos y palabras, que cómo dagas caen punzantes hacia mi pecho, desgarrándome placenteramente el alma y el corazón...palabras que me arrancan los cabellos, rasgan mi piel, triturándome la razón van...y yo las dejo, pues el deseo de privar del alma a mi cuerpo desborda los tentativos límites míos , sí... privarla de ella y dejarla en el olvido, y sólo ser...esencia.
…
Pero a aquellas...mañanas también las odio y las aborrezco con toda el alma… porque me recuerdan lo poco que puedo llegar a ser, la poca mierda que a veces creo que puedo llegar a valer y el vacío que aunque quisiera no puedo llenar, y aquel no me pertenece… Carcomiéndome el alma va aquel dolor que a ella también aflige, y lo transformo en mío, porque alivio no le puedo dar, no cómo ella me lo sabe dar… ¿Para qué entonces yo…? Talvez toda una vida podría pasármela intentando, en vano.
¡Que ya no me inunde el sueño!, ¿Qué no sé ver que sólo es un irreal escape?, no será más real…no más que esto. Y sabiendo lo que ahora sé no sólo serán grises las mañanas, también los días que vengan, y me inundaré en su monocromática existencia sólo para recordar de nuevo una vez más, lo insensato que puedo ser. Pues eso fui, al no saber ver el sufrimiento en el que tu alma se sumía. No lo vi…al creer que daba suficiente, ahora sé que posiblemente nada de mí, sea suficiente.
Sufres mucho…lo plasmas así en la inexistente hoja, amargas lágrimas, pero secas ya se dejan exhibir en los apagados píxeles, y aquello…me llena de pesar, pesar de no poder hacer nada, de no poder ser o tener lo que en ella encontrabas. Sólo hubiese querido que aunque amarga era la verdad que se dejaba exponer, haberlo percibido antes…o haberla palpado húmeda desde tus letras ¿Qué…es lo que quieres hacer? ¿Qué quieres? ¿A quién…? Algo debes de querer decir...algo, aquel grito interno que todos tenemos...
¿Qué debería hacer...? Quisiera tu felicidad… aunque ésta conmigo talvez...no la puedas encontrar, encontrarla contigo aunque sea en otro lugar. Me sigo aferrando… talvez entonces sólo mi egoísmo será el único reflejo de aquello a lo que alguna vez aferrarme quise…así cómo el moribundo se aferra al único pedazo de vida que le queda por vivir y sabe que luego de aquello nada más importará, pues nada le podrá importar ya. A veces siento que soy una carga, de aquellas que al llevarlas encima te dificultan el tomar aliento...y que toda las malas experiencias junto con mi ser se arremeten precipitadamente a causarte más pesar, no quisiera ser una carga con la que tengas que lidiar, no…para ti, si fuera yo eso, me aborrecería aún más por sólo tornarme incomodidad cuando en tu mente me figuras. Si lo llego a ser, házmelo saber…
Talvez las rimas...traigan más verdades de las que yo quisiera ser consciente, pero aunque con amargura las digiera, luego me dejan ver las cosas de una manera tan límpida y tan clara… que me iluminan con la más sombría y oscura de las certezas.
Siento tanto...que muerta ya te sientas, aún estando viva en mí… ¿Aún importa lo que viva en mí? ¿O simplemente das por muerto todo a lo que no aparento saber dar vida?... No lo sé, pero sé…que en ella, aún vida también eres. Estoy seguro, jamás dejarías de serlo, cuando alguien ilumina con vida…sabes que nunca se irá aunque ausente. A veces desearía tuvieras su presencia, para que con ella pudieras llenar tu alma… ¿Debería seguir alimentando entonces la esperanza de algún día poder siquiera asomarme a la lejana e hipotética realidad de llenarte? Si en ti aquella verdad a encontrado confortable cobijo, debes ser tú quién deba tener piedad de mí…con tu sinceridad.
Mi alma grita sollozante en silencio, aquejándose mediante el pobre expresar, y éste corazón de hielo se anda derritiendo. Derretido corazón… ¿Por qué no te quedaste tan compacto como ayer? ¡Gélido! Insensible desearía ser…si insensibilidad logré hacia los pensamientos de otros… ¿Por qué no, con los míos?
Incompletas frases, que nada dicen, sólo de mi ser logran concebirse y se asemejan a mi entrecortado hablar, que balbuceando intentan ingresar en ti y causar algo…sin importar qué, mero intento de intentar hacer vibrar tus oídos con mi pobre y nasal hablar, voces que se pierden en el viento y letras que se perderán en el olvido. Ninguna obra de arte podría perdurar, sólo están vivas mientras su creador vivo se sienta con ellas… Al final nuevamente soy consciente de que nada digo y posiblemente sólo un aquejado de mierda siga siendo…y seguiré , ya nada ni nadie quisiera yo conmigo, porque la consciencia se place aturdiéndome con sus estruendosos alaridos, haciéndome recordar que nada ni nadie querrían tampoco conmigo estar, al igual cómo me recuerda lo que caminando por éste precario sendero ,al que algunos llaman vida, he aprendido yo, que no debo buscar más, ni aspirar a más, sólo el aferrarme al desagradable abrazo, insoslayable aquel...que únicamente me sabe brindar éste padecimiento que siento yo, que únicamente es realidad para mí, por mi culpa. ¿Qué mierda soy entonces? Nada valgo yo, ni nada de mí tampoco, no con aquel padecimiento que sabe hundirme y me hace hundir a otros…sólo en mi puta ingenuidad, así lo creí.
Sólo quisiera…encuentres aquello que aquel vacío pueda llenar, realmente lo quisiera así, aun si deba aceptar con dolor, que en el gris de mis mañanas, talvez nunca lo puedas hallar…
miércoles, 7 de julio de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
Quisiera dormir…
Hace muchísimo,…demasiado tiempo que no escribo aquí, pues pensé en cerrar este pseudo-blog, ah…nunca fui bueno para la escritura, mucho menos para mantener “alimentado” a un blog. Todo aquello más que nada porque el tema central del blog o el fin con el que lo había creado se desvirtuaron por completo y me fui por senderos completamente distintos. Cuando creé esto quería hablar de la fobia, quería un lugar donde guardar mis experiencias y si alguna vez necesitaba acceder a ellas, ya sea porque el psicólogo me pidiera rememorar mis pesares con la fobia o porque yo lo necesitaba, por el simple hecho de curiosear e indagar dentro de mi mente lo que alguna vez rondó dentro de ella, y si por alguna razón alguien que necesitara comprender el pensamiento de una persona con FS caía aquí, pues tendría un referente a considerar.
Talvez debería cambiar el nombre al blog o crearme otro, no lo sé, ahora esto se ha vuelto una especie de “Crónicas de las penurias de Juanma”. Quisiera escribir sobre la fobia, pero ya no tengo palabras, ni situaciones que considere que merezcan la pena comentar con relación a la FS. En fin, trataré en lo posible de poner más atención a mis detalles fóbicos cotidianos o a lo mejor tal vez poner algo de información acerca de la FS.
…
Estoy acá...supuestamente “encerrado” en casa, sólo estoy asistiendo a Bellas Artes por las mañanas, cuando regreso, el frío intenso me devora las ganas de hacer cualquier cosa y a lo único que atino, es a dormir. Siempre aquel es un escape para la gente que sufre de esto, el dormir demasiado, según yo averigüé en algunas páginas ,incluidos los foros de www.fobiasocial.net, es una forma de escape altamente considerable para muchas personas que tienen alguna forma de depresión. Incluso recuerdo alguna época hace ya muchísimo tiempo, en la cuál apenas llegaba de la academia, lo único que hacía era dormir, ni si quiera comía, tan mal me iba en la Pamer que hasta el hambre se me quitaba, y dormía…y aunque despertase, las ganas de seguir durmiendo eran tantas que me seguía de largo hasta el otro día.
Estos últimos meses han sido los peores de mi vida en Salamanca, ni siquiera tienen comparación los terribles momentos que pasé en la Trilce, no. Todo lo que ha acontecido a mi familia desde hace casi ya 6 meses ha sido pura mierda…la enfermedad de mi tía, la enfermedad de mi abuelo y su operación, y su posterior recaída, la tipa que estuvo en la casa de mi tía, el tipo del que se enamoró ciegamente mi tía, las amenazas de ambos…y. carajo…, no sé que mierda…, a veces pareciera que la vida misma nos pasa factura de todo lo que no nos pasó en mucho, mucho tiempo.
Ahora temo por mi abuela…desde ayer está con la presión muy subida y lo peor es que ella para no preocuparnos, nunca nos dice nada, pero por alguna razón…muchas veces me ha contado a mí cuando algo le hace sentir mal, haciéndome prometer que no le diga a nadie, pero desde que callé aquella desgracia que le ocurrió en San Ignacio, nunca más volví a callar nada que le afligiera, al contrario, inmediatamente les avisaba a la familia, cómo ayer…Sucede que estaba en el baño alistándome para dormir, cuando de pronto escuché que tocaban la puerta. Cuando la abro, estaba ella, yo la dejé pasar normal, aunque aún no me había alistado por completo. Mientras tanto me dispuse a bajar a comer algo a la cocina, y me demoré un buen, buen rato, lo suficiente para que ella ya termine y se acueste de nuevo.
Cuando subí ya para acostarme, la encontré pululando en su habitación a oscuras, me dió un buen susto, entonces le pregunté que sucedía, ella me dijo que se sentía agitada y que el corazón le latía muy rápido, mi abuelo escuchó la conversación y me llamó preguntándome qué sucedía, pero mi abuela me dijo que no le dijera nada por su glucosa, cosa que consideré también correcto, pero lo que no consideré acertado era no darle aviso a mi madre, que estaba en la habitación aledaña durmiendo, cómo ella también me había dicho. Así que eso hice y se levantó preocupada a verla. Ambos fuimos abajo, a llevarle agua de azahar y una pastilla para la presión. Hoy cuando regresé de Bellas Artes me dijeron que estaba descansando, que en la mañana estaba mal, y que la habían llevaron al médico. Hace un rato un rato se despertó, pero se volvió a dormir nuevamente, bien abrigada, ya tomó sus medicinas y confío en que con la cita que tendrá mañana en el hospital, el médico nos dé alguna solución.
En éstos momentos tengo unas ganas de dormir a muerte, siempre que me deprimo me dan ganas de dormir, supongo que a mucha gente más le sucede, es el escape más cercano que tenemos de éste mundo terrenal…
Pero si rememoro más, éstos escapes al mundo onírico se remontan hasta hace mucho más atrás en el tiempo, para la época en donde tenía 14 y 15 años, que fueron según recuerdo los años en la cual pasé mi peor etapa escolar. En aquellos se fue asentando en mi lo que posteriormente sería mi fobia, y en donde era clara y evidente la presencia de “rasgos de personalidad evitativa” en mí, pues faltaba al colegio mucho, siempre me escapaba e iba a mi casa de San Juan y me refugiaba allí hasta la hora de salida. A veces aquello me causaba problemas, pues mi madre se llegaba a enterar algunas veces por parte de la directora, que era una gran amiga de ella y que de hecho era una gran persona. Pero a mi me llegaba…nadie igual iba a poder hacer nada, sólo bastaba con bajarme un paradero más arriba del “Cristony”, en el “veinte”, y seguir de frente hasta la frívola seguridad de lo que antaño había sido mi hogar.
Aquello creo…, me hacía daño. Siempre vivir en un capullo hace daño a la larga, el refugiarte hace que tu sensibilidad emocional se incremente significativamente, y que al momento de “salir”, al mínimo roce con la “realidad” te derrumbas, eso muchas veces ha sido el gran aspecto en contra de mis actitudes en la vida, al principio una actitud inculcada a la fuerza por mi progenitora y abuela…que pensaban era lo correcto para mi, y de hecho sus intenciones eran de lo mejor y de lo más puro,…pero cómo al final le dije al psicólogo, al enfrentarme a la vida descubrí que necesitaba una “abuela” en la cual refugiarme, una “abuela” que no existía, una protección,…un capullo que no existía…
Se dice que los orígenes de la FS en una persona se remonta mayoritariamente a aspectos en su niñez, o a más tardar adolescencia, y muy raramente, ya en la adultez. Vivencias que le marcaron y que dejaron una estigma en su ser. En lo que a mí respecta, pues hasta ahora no encuentro la estigma. Se supone que para atacar el problema, hay que arrancarlo de raíz, pero mi psicólogo y yo hemos estado escarbando en la tierra buen tiempo, aún sin demasiada suerte.
La separación de mis padres dice él (psicólogo)…, fue una etapa muy triste y dura en mi niñez, sí, pero ahora por más que quiera sentir tristeza, no me produce nada el recordar esas etapas. Incluso recuerdo llorar a mi madre y abuela, y ser indiferente a mi padre, pero ya nada queda de los sentimientos que alguna vez me inundaron de congoja en aquel entonces…tal vez sea por el tiempo, quién sabe. Algo que sí recuerdo y que aún me produce cierta…no sé ni siquiera cómo decirle, es una sensación…bastante extraña.
Recuerdo que en una ocasión, cuando tenía apenas 10 u 11 años, mi padre y mi madre se habían reconciliado, ambos se mostraban “contentos” ante mí…, recuerdo que incluso mi madre me dijo “¿Le damos otra oportunidad?”, y yo emocionado le dije que sí, que ahora si parecía arrepentido realmente, además, yo estaba convencido de que ésta vez no nos fallaría porque él decía quererme mucho. Él, incluso después de reconciliarse con mi madre, recuerdo que ambos estaban recostados en la cama del cuarto principal, me prometió que por mí, ya no volvería a cometer errores, que ya no engañaría a mi madre, me lo dijo sonriendo y yo también sonreí, me sentía contento, mierda, contentísimo. Incluso jugamos “Tank” en la video-consola, todo mi rencor y toda mi rabia se había ido, y puse toda mi confianza en él…
No pasó más de una semana, cuando llamaron a casa y mi madre no se encontraba, en ese entonces yo jamás contestaba las llamadas. El contestó, y habló en un tono muy sospechoso, le hablaba por el fono en voz baja y susurrante, cómo cuando quieres ocultar algo…“…sí, no hay nadie…” “…entonces acordamos así…” “…no lo sé” “…ya entonces vamos a recogerla”, apenas y recuerdo, cuándo le pregunté quien era me dijo “Ah. Era Dhino, hijo. ¿Te acuerdas de él?”. ¿Él pensaba que era idiota?, podía ser un niño, pero me daba cuenta de las cosas, pero incluso así rechacé aquel presentimiento y esa corazonada que me decía que él me había mentido, y quise creerle, más igualmente se lo conté a mi madre en secreto.
Y no pasó demasiado para que mi madre se enterara por su propia cuenta (y literalmente dicho), de su mentira y engaño. Vio a mi padre en Metro (Un centro comercial muy conocido acá en Lima), junto a la otra mujer, y de hecho mucha más gente que nos conocía los vio, y comenzaron a criticar. Cuando me enteré la imagen de mi padre se derrumbó por completo, lo odiaba con todo mi maldito ser, y en ese entonces que yo podía gritar (Sí, podía hacerlo. Por increíble que parezca), le vomité con vociferaciones y llantos todo mi desprecio. Fue a partir de ese entonces, precisamente que dejé de confiar en la gente, nunca más, nunca más pude confiar, ni siquiera en mis amigos más cercanos, plenamente. Perdí mi confianza, perdí la amistad, todos los momentos juntos al traste. No pude volver a confiar en una sonrisa, ni en una muestra de afecto, ni en una muestra de amistad, nada…todos tenían “algo que ocultar”, todos tenían “intenciones malas”.
Cualquier cosa “ofensiva” que pudieran decirme, incluso si era bromeando, para mí, ocultaba siempre una intención de maldad, una intención de herir, de despreciarme y humillarme, cualquier cosa, incluso si la otra persona no tenía la intención. Talvez…debería hacer otra entrada específicamente para esto, para describir mi pérdida de confianza, que creo yo es un gran detonante para lo que posteriormente se vuelve una FS en una persona.
Ah…añoro mi niñez…, no esa niñez que describo, sino mi niñez temprana, cuando tenía 3, 4 incluso algo de los 5 años. Por imposible que parezca, la recuerdo muy bien. Ja…y poder llorar, gritonear, hacer y decir estupideces, reír…(Sí. Reir), todo sin ningún tapujo. Desearía a veces regresar...
Quisiera dormir, ojalá lo logre…
Talvez debería cambiar el nombre al blog o crearme otro, no lo sé, ahora esto se ha vuelto una especie de “Crónicas de las penurias de Juanma”. Quisiera escribir sobre la fobia, pero ya no tengo palabras, ni situaciones que considere que merezcan la pena comentar con relación a la FS. En fin, trataré en lo posible de poner más atención a mis detalles fóbicos cotidianos o a lo mejor tal vez poner algo de información acerca de la FS.
…
Estoy acá...supuestamente “encerrado” en casa, sólo estoy asistiendo a Bellas Artes por las mañanas, cuando regreso, el frío intenso me devora las ganas de hacer cualquier cosa y a lo único que atino, es a dormir. Siempre aquel es un escape para la gente que sufre de esto, el dormir demasiado, según yo averigüé en algunas páginas ,incluidos los foros de www.fobiasocial.net, es una forma de escape altamente considerable para muchas personas que tienen alguna forma de depresión. Incluso recuerdo alguna época hace ya muchísimo tiempo, en la cuál apenas llegaba de la academia, lo único que hacía era dormir, ni si quiera comía, tan mal me iba en la Pamer que hasta el hambre se me quitaba, y dormía…y aunque despertase, las ganas de seguir durmiendo eran tantas que me seguía de largo hasta el otro día.
Estos últimos meses han sido los peores de mi vida en Salamanca, ni siquiera tienen comparación los terribles momentos que pasé en la Trilce, no. Todo lo que ha acontecido a mi familia desde hace casi ya 6 meses ha sido pura mierda…la enfermedad de mi tía, la enfermedad de mi abuelo y su operación, y su posterior recaída, la tipa que estuvo en la casa de mi tía, el tipo del que se enamoró ciegamente mi tía, las amenazas de ambos…y. carajo…, no sé que mierda…, a veces pareciera que la vida misma nos pasa factura de todo lo que no nos pasó en mucho, mucho tiempo.
Ahora temo por mi abuela…desde ayer está con la presión muy subida y lo peor es que ella para no preocuparnos, nunca nos dice nada, pero por alguna razón…muchas veces me ha contado a mí cuando algo le hace sentir mal, haciéndome prometer que no le diga a nadie, pero desde que callé aquella desgracia que le ocurrió en San Ignacio, nunca más volví a callar nada que le afligiera, al contrario, inmediatamente les avisaba a la familia, cómo ayer…Sucede que estaba en el baño alistándome para dormir, cuando de pronto escuché que tocaban la puerta. Cuando la abro, estaba ella, yo la dejé pasar normal, aunque aún no me había alistado por completo. Mientras tanto me dispuse a bajar a comer algo a la cocina, y me demoré un buen, buen rato, lo suficiente para que ella ya termine y se acueste de nuevo.
Cuando subí ya para acostarme, la encontré pululando en su habitación a oscuras, me dió un buen susto, entonces le pregunté que sucedía, ella me dijo que se sentía agitada y que el corazón le latía muy rápido, mi abuelo escuchó la conversación y me llamó preguntándome qué sucedía, pero mi abuela me dijo que no le dijera nada por su glucosa, cosa que consideré también correcto, pero lo que no consideré acertado era no darle aviso a mi madre, que estaba en la habitación aledaña durmiendo, cómo ella también me había dicho. Así que eso hice y se levantó preocupada a verla. Ambos fuimos abajo, a llevarle agua de azahar y una pastilla para la presión. Hoy cuando regresé de Bellas Artes me dijeron que estaba descansando, que en la mañana estaba mal, y que la habían llevaron al médico. Hace un rato un rato se despertó, pero se volvió a dormir nuevamente, bien abrigada, ya tomó sus medicinas y confío en que con la cita que tendrá mañana en el hospital, el médico nos dé alguna solución.
En éstos momentos tengo unas ganas de dormir a muerte, siempre que me deprimo me dan ganas de dormir, supongo que a mucha gente más le sucede, es el escape más cercano que tenemos de éste mundo terrenal…
Pero si rememoro más, éstos escapes al mundo onírico se remontan hasta hace mucho más atrás en el tiempo, para la época en donde tenía 14 y 15 años, que fueron según recuerdo los años en la cual pasé mi peor etapa escolar. En aquellos se fue asentando en mi lo que posteriormente sería mi fobia, y en donde era clara y evidente la presencia de “rasgos de personalidad evitativa” en mí, pues faltaba al colegio mucho, siempre me escapaba e iba a mi casa de San Juan y me refugiaba allí hasta la hora de salida. A veces aquello me causaba problemas, pues mi madre se llegaba a enterar algunas veces por parte de la directora, que era una gran amiga de ella y que de hecho era una gran persona. Pero a mi me llegaba…nadie igual iba a poder hacer nada, sólo bastaba con bajarme un paradero más arriba del “Cristony”, en el “veinte”, y seguir de frente hasta la frívola seguridad de lo que antaño había sido mi hogar.
Aquello creo…, me hacía daño. Siempre vivir en un capullo hace daño a la larga, el refugiarte hace que tu sensibilidad emocional se incremente significativamente, y que al momento de “salir”, al mínimo roce con la “realidad” te derrumbas, eso muchas veces ha sido el gran aspecto en contra de mis actitudes en la vida, al principio una actitud inculcada a la fuerza por mi progenitora y abuela…que pensaban era lo correcto para mi, y de hecho sus intenciones eran de lo mejor y de lo más puro,…pero cómo al final le dije al psicólogo, al enfrentarme a la vida descubrí que necesitaba una “abuela” en la cual refugiarme, una “abuela” que no existía, una protección,…un capullo que no existía…
Se dice que los orígenes de la FS en una persona se remonta mayoritariamente a aspectos en su niñez, o a más tardar adolescencia, y muy raramente, ya en la adultez. Vivencias que le marcaron y que dejaron una estigma en su ser. En lo que a mí respecta, pues hasta ahora no encuentro la estigma. Se supone que para atacar el problema, hay que arrancarlo de raíz, pero mi psicólogo y yo hemos estado escarbando en la tierra buen tiempo, aún sin demasiada suerte.
La separación de mis padres dice él (psicólogo)…, fue una etapa muy triste y dura en mi niñez, sí, pero ahora por más que quiera sentir tristeza, no me produce nada el recordar esas etapas. Incluso recuerdo llorar a mi madre y abuela, y ser indiferente a mi padre, pero ya nada queda de los sentimientos que alguna vez me inundaron de congoja en aquel entonces…tal vez sea por el tiempo, quién sabe. Algo que sí recuerdo y que aún me produce cierta…no sé ni siquiera cómo decirle, es una sensación…bastante extraña.
Recuerdo que en una ocasión, cuando tenía apenas 10 u 11 años, mi padre y mi madre se habían reconciliado, ambos se mostraban “contentos” ante mí…, recuerdo que incluso mi madre me dijo “¿Le damos otra oportunidad?”, y yo emocionado le dije que sí, que ahora si parecía arrepentido realmente, además, yo estaba convencido de que ésta vez no nos fallaría porque él decía quererme mucho. Él, incluso después de reconciliarse con mi madre, recuerdo que ambos estaban recostados en la cama del cuarto principal, me prometió que por mí, ya no volvería a cometer errores, que ya no engañaría a mi madre, me lo dijo sonriendo y yo también sonreí, me sentía contento, mierda, contentísimo. Incluso jugamos “Tank” en la video-consola, todo mi rencor y toda mi rabia se había ido, y puse toda mi confianza en él…
No pasó más de una semana, cuando llamaron a casa y mi madre no se encontraba, en ese entonces yo jamás contestaba las llamadas. El contestó, y habló en un tono muy sospechoso, le hablaba por el fono en voz baja y susurrante, cómo cuando quieres ocultar algo…“…sí, no hay nadie…” “…entonces acordamos así…” “…no lo sé” “…ya entonces vamos a recogerla”, apenas y recuerdo, cuándo le pregunté quien era me dijo “Ah. Era Dhino, hijo. ¿Te acuerdas de él?”. ¿Él pensaba que era idiota?, podía ser un niño, pero me daba cuenta de las cosas, pero incluso así rechacé aquel presentimiento y esa corazonada que me decía que él me había mentido, y quise creerle, más igualmente se lo conté a mi madre en secreto.
Y no pasó demasiado para que mi madre se enterara por su propia cuenta (y literalmente dicho), de su mentira y engaño. Vio a mi padre en Metro (Un centro comercial muy conocido acá en Lima), junto a la otra mujer, y de hecho mucha más gente que nos conocía los vio, y comenzaron a criticar. Cuando me enteré la imagen de mi padre se derrumbó por completo, lo odiaba con todo mi maldito ser, y en ese entonces que yo podía gritar (Sí, podía hacerlo. Por increíble que parezca), le vomité con vociferaciones y llantos todo mi desprecio. Fue a partir de ese entonces, precisamente que dejé de confiar en la gente, nunca más, nunca más pude confiar, ni siquiera en mis amigos más cercanos, plenamente. Perdí mi confianza, perdí la amistad, todos los momentos juntos al traste. No pude volver a confiar en una sonrisa, ni en una muestra de afecto, ni en una muestra de amistad, nada…todos tenían “algo que ocultar”, todos tenían “intenciones malas”.
Cualquier cosa “ofensiva” que pudieran decirme, incluso si era bromeando, para mí, ocultaba siempre una intención de maldad, una intención de herir, de despreciarme y humillarme, cualquier cosa, incluso si la otra persona no tenía la intención. Talvez…debería hacer otra entrada específicamente para esto, para describir mi pérdida de confianza, que creo yo es un gran detonante para lo que posteriormente se vuelve una FS en una persona.
Ah…añoro mi niñez…, no esa niñez que describo, sino mi niñez temprana, cuando tenía 3, 4 incluso algo de los 5 años. Por imposible que parezca, la recuerdo muy bien. Ja…y poder llorar, gritonear, hacer y decir estupideces, reír…(Sí. Reir), todo sin ningún tapujo. Desearía a veces regresar...
Quisiera dormir, ojalá lo logre…
sábado, 24 de abril de 2010
Se me acaban las letras, la cordura..., pero no la esperanza
Empiezo esto a las 6:37 de la tarde, tal vez la fobia no sea el trasfondo de esta entrada, pero necesito hacerla, necesito darme aliento, y creer de que puedo, pues…si no lo creo yo, en serio, nadie lo creerá por mí.
Hace poco estando en las bancas del hospital psiquiátrico donde me atiendo, había un tipo sentado en las bancas del frente. Era algo greñudo, de poca estatura y vestido singularmente. Yo estaba muy nervioso pues empecé a sentir los síntomas de la fobia, ruborización, taquicardia, respiración acelerada.
Estaba tomando una gaseosa, y por mi torpeza producto de los nervios se me derramó un poco al momento de abrirla, me sentí más angustiado y nervioso aún. El tipo me miraba y yo trataba de parecer lo más tranquilo posible, incluso sonreía y todo con una confianza impropia de mí. Luego de aquello aquel tipo se paró y se sentó a mi lado, a mi mente vinieron mis típicas series de pensamientos paranoicos, esquizoides y demás.
Empecé a imaginar que se burlaba, que me juzgaba, que se reía. Estaba tan nervioso que en un momento simplemente quería acabar con todo y exploté. Decidí hablarle a pesar de los nervios que sentía. Atiné a decirle: “¿Usted también se atiende aquí?”, no respondió durante un rato, y luego respondió con un balbuceo extraño indescriptible.
Me di cuenta que aquella persona tenía una gran incapacidad para hablar, y lo único que podía hacer era balbucear sin sentido. Por un momento dudé si realmente debería seguirle hablando. Pero decidí seguir haciéndolo, le charlé de muchas cosas, de la pintura, de mis problemas, del doctor que me atendía, del clima, y otras cosas que de las cuales no recuerdo claramente. En ese momento pude ver en su semblante, el rostro de posiblemente el hombre más feliz del mundo. Yo le conversaba como si él fuera una persona normal, cuando la gente pasaba y miraba simplemente los ignoraba y seguía hablándole, dirigiéndole la mirada y los gestos. Tratándolo como un tipo…”normal”.
El chico me respondía con tanta pasión, y a pesar que no eran palabras, sino balbuceos, podía de alguna manera percibir su sentir, aquella sensación…de sentirse en un mundo al cual no perteneces. El chico me escuchaba con mucha atención, y lo que era una situación promedio angustiosa, se convirtió en una situación excepcional para mí.
Luego de un buen rato de “charla”, vi que un señor lo llamó gritándolo de mala manera, al parecer era su turno de atenderse, el se fue y nos despedimos mutuamente con señas.
No volví a ver al chico más, pero su impacto en mí fue grande, el impacto de aquella situación fue grandísima para mí. Luego de aquello me sentí FELIZ, como nunca antes me había sentido, por haber el simple hecho de hacer feliz a aquel chico. Pero a la vez me puse a pensar de cuantas oportunidades tendría ese chico de hablar con gente en la calle, de socializar, tener amigos, tener novia, de muchas las cosas que yo siempre pensé me eran difíciles. Me preguntaba si habría gente como yo lo suficientemente “demente” como para realmente charlar con alguien aún sabiendo que solo serás escuchado y no obtendrás respuesta articulada alguna.
Para mí, aquel tipo no necesitaba decir ni una sola palabra. Ya me había dado todo lo que yo había necesitado por tanto tiempo: Felicidad. Luego de aquello me sentí tan bien. No podía evitar sonreír, incluso cuando caminaba a la calle. La gente me miraba pero realmente me llegaba lo que pudieran pensar. Me puse a reflexionar para encontrar que realmente todos mis miedos son irreales, creados, e imaginado, y si aquel chico no se hubiese sentado a mi lado la historia sería otra y seguramente estaría lamentándome aquí.
Discernir entre real y no real, elegir nuestra propia realidad e irrealidad, elegir nuestra felicidad, talvez no sea una utopía. Cambiar nuestros pensamientos para bien, cambiarlos yo para mi propio bien. Al final ¿Qué es lo real? Para mí lo eran una serie de procesos químicos inestables en mi cerebro, era lo en que yo creía, era mi realidad. Las cosas son más claras para mí ahora, y mi necesidad de expresar, es más fuerte aún. Ya no hay duda alguna de lo que seguiré será la pintura. Necesito decir y expresar al mundo que hay muchas cosas que funcionan terriblemente mal, y que no hay necesidad de tanta mierda retrógrada, prejuicios sin fundamento y demás aberraciones sin sentido.
En mi vida…talvez en sido muy indeciso, pero una vez que tomo la decisión ya no hay nadie que me detenga, aquello hasta ahora me trajo problemas, ahora usaré el mismo principio para superarme. Sé que lo haré, y algún día esta aparente actitud megalómana tendrá fundamentos. En realidad son muchos los que realmente quieren dejar su huella en este mundo, he conocido en Bellas Artes muchos tipos a los que realmente se les ve decididos y con convicción. Es cierto que también conocí a muchos imbéciles que solo estaban ahí por las huevas, y más se preocupaban por ser los bacanes y cools de turno. Pero también hay otros “megalómanos”, “soñadores”, viejos y jóvenes, que quieren ser escuchados pues tienen algo que decirle al mundo.
Anteriormente tenía cierta actitud egoísta con respecto a lo que significaría para mi la pintura, yo decía que solo pintaría para mi mismo, y solo con el propósito de un crecimiento y satisfacción personal, sin importarme la gente. Fue lo que estuve hablando con un alumno bastante mayor en la escuela hace un tiempo, charlamos de hecho un buen rato, de la subjetividad del arte, de Da Vinci, de sus metas, de los métodos establecidos (incluso en el arte los hay, pero de hecho se pueden tirar al suelo como se pudo observar en el cubismo). El me comentó que si solo tenía ese propósito entonces el arte que yo desarrollaría sería un arte…vacío. “Una pintura hecha sin intención de transmitir algo es simplemente un montón de óleo desparramado”, aquello me hizo pensar seriamente en lo que yo querría realmente realizar en mi vida, pero creo…creo que lo tengo más claro ahora y con estos últimos sucesos mucho más, es hacerle ver al mundo todo aquello que comenté anteriormente.
Nada, realmente NADA, me va a impedir realizar mis metas,ni siquiera la fobia ni ninguna anomalía psicológica, no importa cuantas veces me caiga, cojee, arrastre, siempre me aferraré a que al final lo lograré. Tengo la esperanza , la tengo de que cuando sea un anciano, ya viejo y arrugado, y esté sentado en un parque en un día soleado a la sombra de un árbol (sí, me lo imaginé con escenario y todo) pueda ver un mundo en el cual haya sentido que serví para algo.
Decisión y convicción, son actitudes que debo tomar, el camino será duro, pero al final sé que toda la mierda y el sufrimiento valdrá la pena. Pienso mucho en mi futuro y tengo miedo, siempre le tememos a lo desconocido,pero yo confío,...confío en que este demente con demasiadas aspiraciones...lo logrará.
Hace poco estando en las bancas del hospital psiquiátrico donde me atiendo, había un tipo sentado en las bancas del frente. Era algo greñudo, de poca estatura y vestido singularmente. Yo estaba muy nervioso pues empecé a sentir los síntomas de la fobia, ruborización, taquicardia, respiración acelerada.
Estaba tomando una gaseosa, y por mi torpeza producto de los nervios se me derramó un poco al momento de abrirla, me sentí más angustiado y nervioso aún. El tipo me miraba y yo trataba de parecer lo más tranquilo posible, incluso sonreía y todo con una confianza impropia de mí. Luego de aquello aquel tipo se paró y se sentó a mi lado, a mi mente vinieron mis típicas series de pensamientos paranoicos, esquizoides y demás.
Empecé a imaginar que se burlaba, que me juzgaba, que se reía. Estaba tan nervioso que en un momento simplemente quería acabar con todo y exploté. Decidí hablarle a pesar de los nervios que sentía. Atiné a decirle: “¿Usted también se atiende aquí?”, no respondió durante un rato, y luego respondió con un balbuceo extraño indescriptible.
Me di cuenta que aquella persona tenía una gran incapacidad para hablar, y lo único que podía hacer era balbucear sin sentido. Por un momento dudé si realmente debería seguirle hablando. Pero decidí seguir haciéndolo, le charlé de muchas cosas, de la pintura, de mis problemas, del doctor que me atendía, del clima, y otras cosas que de las cuales no recuerdo claramente. En ese momento pude ver en su semblante, el rostro de posiblemente el hombre más feliz del mundo. Yo le conversaba como si él fuera una persona normal, cuando la gente pasaba y miraba simplemente los ignoraba y seguía hablándole, dirigiéndole la mirada y los gestos. Tratándolo como un tipo…”normal”.
El chico me respondía con tanta pasión, y a pesar que no eran palabras, sino balbuceos, podía de alguna manera percibir su sentir, aquella sensación…de sentirse en un mundo al cual no perteneces. El chico me escuchaba con mucha atención, y lo que era una situación promedio angustiosa, se convirtió en una situación excepcional para mí.
Luego de un buen rato de “charla”, vi que un señor lo llamó gritándolo de mala manera, al parecer era su turno de atenderse, el se fue y nos despedimos mutuamente con señas.
No volví a ver al chico más, pero su impacto en mí fue grande, el impacto de aquella situación fue grandísima para mí. Luego de aquello me sentí FELIZ, como nunca antes me había sentido, por haber el simple hecho de hacer feliz a aquel chico. Pero a la vez me puse a pensar de cuantas oportunidades tendría ese chico de hablar con gente en la calle, de socializar, tener amigos, tener novia, de muchas las cosas que yo siempre pensé me eran difíciles. Me preguntaba si habría gente como yo lo suficientemente “demente” como para realmente charlar con alguien aún sabiendo que solo serás escuchado y no obtendrás respuesta articulada alguna.
Para mí, aquel tipo no necesitaba decir ni una sola palabra. Ya me había dado todo lo que yo había necesitado por tanto tiempo: Felicidad. Luego de aquello me sentí tan bien. No podía evitar sonreír, incluso cuando caminaba a la calle. La gente me miraba pero realmente me llegaba lo que pudieran pensar. Me puse a reflexionar para encontrar que realmente todos mis miedos son irreales, creados, e imaginado, y si aquel chico no se hubiese sentado a mi lado la historia sería otra y seguramente estaría lamentándome aquí.
Discernir entre real y no real, elegir nuestra propia realidad e irrealidad, elegir nuestra felicidad, talvez no sea una utopía. Cambiar nuestros pensamientos para bien, cambiarlos yo para mi propio bien. Al final ¿Qué es lo real? Para mí lo eran una serie de procesos químicos inestables en mi cerebro, era lo en que yo creía, era mi realidad. Las cosas son más claras para mí ahora, y mi necesidad de expresar, es más fuerte aún. Ya no hay duda alguna de lo que seguiré será la pintura. Necesito decir y expresar al mundo que hay muchas cosas que funcionan terriblemente mal, y que no hay necesidad de tanta mierda retrógrada, prejuicios sin fundamento y demás aberraciones sin sentido.
En mi vida…talvez en sido muy indeciso, pero una vez que tomo la decisión ya no hay nadie que me detenga, aquello hasta ahora me trajo problemas, ahora usaré el mismo principio para superarme. Sé que lo haré, y algún día esta aparente actitud megalómana tendrá fundamentos. En realidad son muchos los que realmente quieren dejar su huella en este mundo, he conocido en Bellas Artes muchos tipos a los que realmente se les ve decididos y con convicción. Es cierto que también conocí a muchos imbéciles que solo estaban ahí por las huevas, y más se preocupaban por ser los bacanes y cools de turno. Pero también hay otros “megalómanos”, “soñadores”, viejos y jóvenes, que quieren ser escuchados pues tienen algo que decirle al mundo.
Anteriormente tenía cierta actitud egoísta con respecto a lo que significaría para mi la pintura, yo decía que solo pintaría para mi mismo, y solo con el propósito de un crecimiento y satisfacción personal, sin importarme la gente. Fue lo que estuve hablando con un alumno bastante mayor en la escuela hace un tiempo, charlamos de hecho un buen rato, de la subjetividad del arte, de Da Vinci, de sus metas, de los métodos establecidos (incluso en el arte los hay, pero de hecho se pueden tirar al suelo como se pudo observar en el cubismo). El me comentó que si solo tenía ese propósito entonces el arte que yo desarrollaría sería un arte…vacío. “Una pintura hecha sin intención de transmitir algo es simplemente un montón de óleo desparramado”, aquello me hizo pensar seriamente en lo que yo querría realmente realizar en mi vida, pero creo…creo que lo tengo más claro ahora y con estos últimos sucesos mucho más, es hacerle ver al mundo todo aquello que comenté anteriormente.
Nada, realmente NADA, me va a impedir realizar mis metas,ni siquiera la fobia ni ninguna anomalía psicológica, no importa cuantas veces me caiga, cojee, arrastre, siempre me aferraré a que al final lo lograré. Tengo la esperanza , la tengo de que cuando sea un anciano, ya viejo y arrugado, y esté sentado en un parque en un día soleado a la sombra de un árbol (sí, me lo imaginé con escenario y todo) pueda ver un mundo en el cual haya sentido que serví para algo.
Decisión y convicción, son actitudes que debo tomar, el camino será duro, pero al final sé que toda la mierda y el sufrimiento valdrá la pena. Pienso mucho en mi futuro y tengo miedo, siempre le tememos a lo desconocido,pero yo confío,...confío en que este demente con demasiadas aspiraciones...lo logrará.
martes, 16 de febrero de 2010
Es el arte lo que yo quiero
Me salí de la academia, era en vano estar allí y no íbamos a pagar un mes más por gusto. La idea era prepararme para examen en Julio de la PUCP para la carrera de Filosofía e ingresar, pero en realidad mi objetivo verdadero siempre fue ingresar a la facultad de arte. Hace poco he visto que los estudios generales de Letras son muy distinto a los de la Facultad de Arte, y si ingresaba a la carrera de Filosofía, y seguía estudios generales letras y me cambiaba de carrera, iba gastar dinero durante medio año en cursos que no me serían para nada útiles en lo de Arte, así que adiós Filosofía para mí...por ahora.
Aunque en la Facultad de Arte la carrera que se suponía debía seguir yo era Diseño Gráfico, en realidad la carrera que siempre quise fue la de Dibujo y Pintura, pero influenciado por los miedos y el riesgo que implica seguir esa carrera, opté por la opción que más convencía a mis padres: la del Diseño Gráfico. Así estuve durante más de dos años teniendo miedo de la opinión de ambos acerca de mi futuro, nadie quisiera tener como pintor a un hijo, "¿Qué futuro te daría la pintura, hijo mío?.
Por un momento realmente lo dudé, me atormentaba pensando que talvez no era la opción que quería ni la forma de vida, pero ya no tengo más dudas, esa es la profesión de mi vida, es mi vida, y siempre fue mi vida, pintar y dibujar son inherentes en mí, me encanta y demasiado, talvez no sere el tipo de dinero que mi familia había soñado que fuera, ni el gerente de una empresa, o el gran hombre de negocios y empresario,...pero realmente prefiero morir de hambre y ser feliz, a seguir una carrera y vida que no disfruto en una fría oficina. Así soy yo, lo siento mucho.
Es por ello que ayer conversando con mi padre le revele mis verdaderos sentimientos conforme a mi futuro y lo que quiero ser, decidí hacerlo de manera de desfogue, porque me cagaba que siempre hacía lo que a él le daba gusto, pero al ver que se ausento durante casi un mes sin preocuparse por nosotros, decidí prescindir de él, y que me importara una mierda lo que pensará si le decía aquello, simplemente decidí hacer valer mi propia desición. Obviamente el lo tomó mal, y se exaltó y me empezó a decir que aquella carrera me condenaría, pero me llegó.
Aunque me asustó un poco sus advertencias, me arriesgaré, algo en mí me dice que aquel es mi destino y que aquella es mi carrera, a pesar de aquello decidí seguir como carrera alterna Diseño Grafico porfesional en la IPAD, pero la carrera que llevaré en la universidad será Pintura y dibujo.
El Diseño Gráfico es limitador, a pesar que mi padre diga lo contrario, siempre estarás a merced del cliente y las exigencias del mercado, al final el Diseño Gráfico es una forma de publicidad, y tiene normas y reglas que seguir, y el cliente puede decidir tomar tu trabajo o tirarlo a la basura, al final no importa el trabajo que hagas el mercado decidirá tu destino.
El pintor tiene más libertad creativa y no se limita a representar un producto para poder vender, el pintor puede incluso representar su propia alma, a él mismo y la manera como percibe el mundo, puede transmitir sensaciones, sentimientos y tiene como finalidad causar un impacto más personal. Cosas difícilmente entendibles para mi padre, y para gente que tenga demasiados prejuicios.
Seré el mejor, lo sé, seré el mejor de los mejores pintores, pues cuando uno hace lo que le gusta puede llegar a hacer cosas inimaginables y hermosas, esa es la vida que yo quiero, embarrarme de pintura, exponer mi obra, incluso si tengo que empezar en la calle, sólo con el hecho de que alguien se acerque si quiera a ver mi obra y que cause algún impacto en dicha persona habré cumplido mi cometido, elijo como mi carrera a mi propia vida...
Aunque en la Facultad de Arte la carrera que se suponía debía seguir yo era Diseño Gráfico, en realidad la carrera que siempre quise fue la de Dibujo y Pintura, pero influenciado por los miedos y el riesgo que implica seguir esa carrera, opté por la opción que más convencía a mis padres: la del Diseño Gráfico. Así estuve durante más de dos años teniendo miedo de la opinión de ambos acerca de mi futuro, nadie quisiera tener como pintor a un hijo, "¿Qué futuro te daría la pintura, hijo mío?.
Por un momento realmente lo dudé, me atormentaba pensando que talvez no era la opción que quería ni la forma de vida, pero ya no tengo más dudas, esa es la profesión de mi vida, es mi vida, y siempre fue mi vida, pintar y dibujar son inherentes en mí, me encanta y demasiado, talvez no sere el tipo de dinero que mi familia había soñado que fuera, ni el gerente de una empresa, o el gran hombre de negocios y empresario,...pero realmente prefiero morir de hambre y ser feliz, a seguir una carrera y vida que no disfruto en una fría oficina. Así soy yo, lo siento mucho.
Es por ello que ayer conversando con mi padre le revele mis verdaderos sentimientos conforme a mi futuro y lo que quiero ser, decidí hacerlo de manera de desfogue, porque me cagaba que siempre hacía lo que a él le daba gusto, pero al ver que se ausento durante casi un mes sin preocuparse por nosotros, decidí prescindir de él, y que me importara una mierda lo que pensará si le decía aquello, simplemente decidí hacer valer mi propia desición. Obviamente el lo tomó mal, y se exaltó y me empezó a decir que aquella carrera me condenaría, pero me llegó.
Aunque me asustó un poco sus advertencias, me arriesgaré, algo en mí me dice que aquel es mi destino y que aquella es mi carrera, a pesar de aquello decidí seguir como carrera alterna Diseño Grafico porfesional en la IPAD, pero la carrera que llevaré en la universidad será Pintura y dibujo.
El Diseño Gráfico es limitador, a pesar que mi padre diga lo contrario, siempre estarás a merced del cliente y las exigencias del mercado, al final el Diseño Gráfico es una forma de publicidad, y tiene normas y reglas que seguir, y el cliente puede decidir tomar tu trabajo o tirarlo a la basura, al final no importa el trabajo que hagas el mercado decidirá tu destino.
El pintor tiene más libertad creativa y no se limita a representar un producto para poder vender, el pintor puede incluso representar su propia alma, a él mismo y la manera como percibe el mundo, puede transmitir sensaciones, sentimientos y tiene como finalidad causar un impacto más personal. Cosas difícilmente entendibles para mi padre, y para gente que tenga demasiados prejuicios.
Seré el mejor, lo sé, seré el mejor de los mejores pintores, pues cuando uno hace lo que le gusta puede llegar a hacer cosas inimaginables y hermosas, esa es la vida que yo quiero, embarrarme de pintura, exponer mi obra, incluso si tengo que empezar en la calle, sólo con el hecho de que alguien se acerque si quiera a ver mi obra y que cause algún impacto en dicha persona habré cumplido mi cometido, elijo como mi carrera a mi propia vida...
lunes, 15 de febrero de 2010
Una amiga fugaz vino a mi vida, pero...se nos fue
Hace 2 días en la tarde mi hermano y mi madre encontraron una pequeño pichon de un ave, era un pajarito bastante pequeño, lo encontraron debajo del carro verde de mi abuelo, afuera del garaje. Yo llegaba de acompañar a mi abuelo al hospital, cuando de pronto mi hermano me avisa que encontraron un pajarito, y que estaba en el jardín, cuando lo ví me emocioné bastante, me hizo acordar a princesa, y lo agarre y le empezé a acariciar, luego de aquello lo alimenté y le hize compañía por la tarde, hasta que tuve que salir, y la deje encargada.
Cuando llegué de la calle me dijeron que había desaparecido y no la encontraban, en aquel momento me sentí algo sorprendido y triste, pero al día siguiente me dijeron que la habían encontrado de nuevo en el jardín, cuando la ví ya ni tenía ganas de volar, no tenía fuerzas y ni siquiera comía, empezé a angustiarme e incluso le día agua de boca a pico para que no se deshidratara, pero con el paso de las horas se puso más y más débil, hasta que en un momento empezó a enterrar el pico y comprendñi que ya no tendría esperanza, por alguna razón me sentí muy triste en ese momento, a pesar de que solo le había conocido un día me sentía responsable y me sentía triste de no haberle podido ayudar, también decepcionado un poco de mi madre pues no mostraba aparente interés en la pequeña, y más se preocupaba por un DVD que se había malogrado, aunque después me aclaró que era porque ella estaba amarga, total una máquina se puede reemplazar, una vida no...
Vuela alto amiga, y sé feliz más allá de las estrellas...
Cuando llegué de la calle me dijeron que había desaparecido y no la encontraban, en aquel momento me sentí algo sorprendido y triste, pero al día siguiente me dijeron que la habían encontrado de nuevo en el jardín, cuando la ví ya ni tenía ganas de volar, no tenía fuerzas y ni siquiera comía, empezé a angustiarme e incluso le día agua de boca a pico para que no se deshidratara, pero con el paso de las horas se puso más y más débil, hasta que en un momento empezó a enterrar el pico y comprendñi que ya no tendría esperanza, por alguna razón me sentí muy triste en ese momento, a pesar de que solo le había conocido un día me sentía responsable y me sentía triste de no haberle podido ayudar, también decepcionado un poco de mi madre pues no mostraba aparente interés en la pequeña, y más se preocupaba por un DVD que se había malogrado, aunque después me aclaró que era porque ella estaba amarga, total una máquina se puede reemplazar, una vida no...
Vuela alto amiga, y sé feliz más allá de las estrellas...
¿Soy lo que escribo? o ¿Escribo lo que soy en un momento determinado?
Hace poco estuve ojeando algunas entradas anteriores mías y la verdad cuando las leo me causan sensaciones de todo tipo, a veces veo que soy extremadamente violento al momento de escribir, veo también que soy demasiado masoquista y negativo en todo sentido. Cuando leo ese tipo de entradas realmente me pregunto ¿Realmente así es como soy y pienso actualmente?, a veces me da risa y otras verguenza el leer las cosas que pude haber dicho y hecho, pero supongo que es parte de lo que se llama vivir, todos esos altibajos emocionales, todas esas maldiciones y recriminaciones son lo que en su momento sentía intensamente.
Ahora cuando las recuerdo o leo, practicamente ya no siento la misma pasión con la que las escribí, ni la misma rabia, incluso mis ideas comparadas con aquellas son totalmente distintos, simplemente me causa asombro poder contemplar como mis sentimientos evolucionaron con el paso del tiempo, y como todo lo que escribo ya no tiene sentido para mi con el paso de tiempo.
Con esto comprendí que decimos y "escribimos" solo las cosas que sentimos de momento, y que aquellos escritos amargos o felices sirven como recuerdos y momentos plasmados al que tenemos acceso tal como una extensión de nuestra memoria, y cuando volvemos a recordar con la experiencia ya ganada vemos las cosas de otra perspectiva.
Por eso, me gusta escribir...aunque no sea el mejor.
Ahora cuando las recuerdo o leo, practicamente ya no siento la misma pasión con la que las escribí, ni la misma rabia, incluso mis ideas comparadas con aquellas son totalmente distintos, simplemente me causa asombro poder contemplar como mis sentimientos evolucionaron con el paso del tiempo, y como todo lo que escribo ya no tiene sentido para mi con el paso de tiempo.
Con esto comprendí que decimos y "escribimos" solo las cosas que sentimos de momento, y que aquellos escritos amargos o felices sirven como recuerdos y momentos plasmados al que tenemos acceso tal como una extensión de nuestra memoria, y cuando volvemos a recordar con la experiencia ya ganada vemos las cosas de otra perspectiva.
Por eso, me gusta escribir...aunque no sea el mejor.
domingo, 14 de febrero de 2010
Ya no soy igual
He cambiado, talvez para mal, no lo sé, no soy la misma persona que solía ser antes, ¿Tendrá algo que ver mi abandono del psicólogo?...No lo sé.
Mis amigos ya no me tratan igual y yo a ellos tampoco, mi madre me dice: ¿Qué tienes? y yo no sé que responder, ¿Me he vuelto más duro? ¿Más vulgar? ¿Será que no soy quién creí ser o quién la gente creía que era?
Siento que he decepcionado a personas que eran importantes para mí, quisiera saber qué sucedió, quisiera saber qué hice mal para no volver a cometer el mismo error, ahora ingresaré a la IPAD, y tengo temor haber cambiado para mal, no quiero ser una persona mala pero a veces creo que soy un total desagradecido con las cosas que me suceden, con mi propia vida. Quisiera disfrutar las cosas, ahora simplemente estoy apenado, muy apenado, quisiera sentir aquella alegría de nuevo, quisiera demostrarle a la gente que soy de cierta forma, pero acabo haciendo cojudez y media y termino cagándolo todo, hoy en el día de los novios estoy más triste que de costumbre porque simplemente cagué muchas cosas, demasiadas, y cometí demasiados errores...y...ya nada.
Quisiera retroceder el tiempo, pero sólo mis recuerdos quedan, recuerdos gratos de algo que jamás pudo haber sido, y a la vez que talvez sí pudo, estoy arrepentido a más no poder, siento que no hice suficiente y siento que fallé a esa persona, perdí mi oportunidad, pero ¿Realmente alguna vez tuve alguna?, me siento como la peor mierda, y recuerdos anteriores desagradables llegan a mí, como si me acuchillaran la espalda, quisiera...quisiera hacer tanto...y no puedo, ni pude, me siento tan...impotente, mierda. Quisieras que sepas...tanto...pero lo mejor será que no lo sepas, sólo el tiempo puede secar estas amargas lágrimas de la rabia, puta vida injusta ¿Porqué debió suceder asi? talvez jamás logre alcanzarte, mi esperanza se desvanece por completo y se derrumba, pero debo ser realista y es difícil, y pisar tierra, quisiera haber podido decirte muchas cosas, ahora veo aquello como una realidad lejana, al igual que los sueños que tuve como para contigo, quisiera que hubises sabido que no sólo soy una joda, quisiera...volver a ser ese Juanma.
El tiempo me curará, lo sé...
Mis amigos ya no me tratan igual y yo a ellos tampoco, mi madre me dice: ¿Qué tienes? y yo no sé que responder, ¿Me he vuelto más duro? ¿Más vulgar? ¿Será que no soy quién creí ser o quién la gente creía que era?
Siento que he decepcionado a personas que eran importantes para mí, quisiera saber qué sucedió, quisiera saber qué hice mal para no volver a cometer el mismo error, ahora ingresaré a la IPAD, y tengo temor haber cambiado para mal, no quiero ser una persona mala pero a veces creo que soy un total desagradecido con las cosas que me suceden, con mi propia vida. Quisiera disfrutar las cosas, ahora simplemente estoy apenado, muy apenado, quisiera sentir aquella alegría de nuevo, quisiera demostrarle a la gente que soy de cierta forma, pero acabo haciendo cojudez y media y termino cagándolo todo, hoy en el día de los novios estoy más triste que de costumbre porque simplemente cagué muchas cosas, demasiadas, y cometí demasiados errores...y...ya nada.
Quisiera retroceder el tiempo, pero sólo mis recuerdos quedan, recuerdos gratos de algo que jamás pudo haber sido, y a la vez que talvez sí pudo, estoy arrepentido a más no poder, siento que no hice suficiente y siento que fallé a esa persona, perdí mi oportunidad, pero ¿Realmente alguna vez tuve alguna?, me siento como la peor mierda, y recuerdos anteriores desagradables llegan a mí, como si me acuchillaran la espalda, quisiera...quisiera hacer tanto...y no puedo, ni pude, me siento tan...impotente, mierda. Quisieras que sepas...tanto...pero lo mejor será que no lo sepas, sólo el tiempo puede secar estas amargas lágrimas de la rabia, puta vida injusta ¿Porqué debió suceder asi? talvez jamás logre alcanzarte, mi esperanza se desvanece por completo y se derrumba, pero debo ser realista y es difícil, y pisar tierra, quisiera haber podido decirte muchas cosas, ahora veo aquello como una realidad lejana, al igual que los sueños que tuve como para contigo, quisiera que hubises sabido que no sólo soy una joda, quisiera...volver a ser ese Juanma.
El tiempo me curará, lo sé...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
